Falta de estrategia y humillación frente a Irán
El canciller alemán, Friedrich Merz, hizo declaraciones este lunes sobre la situación entre Estados Unidos e Irán. Dijo que, a su juicio, los estadounidenses, claramente, no tienen una estrategia clara en esta guerra, y que la manera en que Irán está actuando está “humillando” a Washington.
En un evento en el instituto Carolus-Magnus de Marsberg, en Renania del Norte-Westfalia, Merz comentó que no ve una salida estratégica para los estadounidenses. Resaltó que los iraníes están negociando de forma muy astuta o, mejor dicho, están evitando las negociaciones con gran habilidad. Para él, toda una nación está siendo menospreciada por la dirigencia iraní, especialmente la famosa Guardia Revolucionaria.
Además, Merz se quejó de que tanto Washington como Tel Aviv no consultaron a Europa antes de lanzar ataques en Teherán el 28 de febrero. Si hubiera estado al tanto de que la situación iba a seguir empeorando durante semanas, habría sido aún más claro en su postura en contra de la guerra, que considera una decisión equivocada de Donald Trump. A pesar de que desea que el conflicto termine pronto, no ve una solución a corto plazo. Cree que Irán es más fuerte de lo que se esperaba y que los estadounidenses no tienen una estrategia convincente en las negociaciones, lo que complica aún más el panorama.
Por otro lado, Merz destacó el impacto económico que la guerra está teniendo en Alemania. La actual situación en Medio Oriente afecta directamente su producción económica, y él enfatizó la necesidad urgente de que este conflicto termine.
Alemania recorta sus previsiones de crecimiento anual por la guerra
Un informe del Ministerio Federal de Asuntos Económicos y Acción Climática (BMWK) indica que se espera un crecimiento del 0,5% para este año, una cifra mucho más baja que el 1% que se proyectó en enero. La ministra del BMWK, Katherina Reiche, explicó que la guerra entre EE.UU., Israel e Irán, además de los bloqueos en el estrecho de Ormuz, ha hecho que los precios de la energía y las materias primas se disparen. Esto no solo afecta a los hogares, sino que también incrementa los costos para las empresas.
La economía alemana ya venía de dos años difíciles. En 2025, el crecimiento fue de apenas 0,2%. Se esperaba que en 2026 un aumento en el gasto público en infraestructura y defensa ayudara a la recuperación. Sin embargo, la nueva alza en los precios energéticos ha puesto un freno a las expectativas. También se redujo la proyección para 2027, pasándola de 1,3% a 0,9%, con advertencias de que los pronósticos siguen siendo inciertos, dependiendo de cómo evolucione la situación en el Medio Oriente.
Los precios de la energía en Alemania aumentaron notablemente tras el estallido del conflicto a fines de febrero, con un crecimiento del 7,2% interanual, llevando la inflación al 2,7% en marzo, frente al 1,9% en febrero. La administración alemana estima que la inflación promedio será de 2,7% para 2026 y 2,8% para 2027.
Mientras tanto, desde Berlín, se anunciaron medidas temporales para mitigar las consecuencias de la guerra, como reducciones en los impuestos sobre los combustibles y apoyo financiero a los trabajadores. Sin embargo, Reiche advierte que se trata de medidas a corto plazo y que no abordan las debilidades estructurales del país. Ella insiste en la necesidad de reformas para reducir la carga fiscal, bajar los costos energéticos y simplificar la burocracia.